Cansado ya de trabajar como programador y dando servicios a clientes cuando NO tengo vocación de servicio y solamente para tapar agujeros este mes destapando agujeros para el mes que viene, es que he decidido trabajar de legislador que, según lo que leo en los diarios, veo en la televisión y escucho por la radio, ganan muy buenos sueldos y hasta algunos como con el caso del diputado Néstor Kirchner ni siquiera tendría que ir a la cámara a trabajar.
Considero tener las condiciones necesarias para cumplir con un puesto de esa naturaleza sin desentonar en lo que vemos día a día de los que en estos momentos o anteriormente pasaron tanto por la cámara de senadores como en la de diputados.
Hago una lista de dichas condiciones, no necesariamente en orden de importancia, sino solamente enunciativas:
- No me pongo colorado aún diciendo la mentira más descabellada.
- Nunca muerdo la mano que me da de comer ni la de nadie si me trae algún negociado.
- Tengo suficiente labia como para defender las posturas más ridículas con argumentos totalmente creíbles y para hablar tanto sin decir nada pero que mi interlocutor quedará satisfecho.
- La ética y la moral solo son exigibles a los otros.
- Yo-Nosotros somos los buenos, los que defendemos la democracia y al pueblo, El-Ellos son los malos, los que hacen todo antidemocraticamente y son vende patria.
- Una vez me salve yo, algo que consiga va para el partido.
- Digo que todo lo que hago lo hago fundamentalmente por la patria y para el pueblo.
- Respondo rapidamente Estoy (estamos) estudiándolo o Estoy (estamos) trabajando en eso, aunque no tenga idea de que se trata.
- Tengo un olfato innato para ubicarme del lado del ganador y caer parado cualquiera sea la circunstancia adversa.
- Tengo varias personas de confianza (no son políticos) interesadas en ser mis testaferros.
Por todo esto es que me postulo como legislador. No me interesa en cuál cámara trabajar ya que como he visto no es mucho el trabajo que hacen en ninguna de las dos cámaras, pero tendría asegurada una muy buena jubilación (muy distinta a la de monotributista como voy a tener si llegara a jubilarme), 20 viajes mensuales pagos de Buenos Aires a Venado Tuerto (que podría vender y obtener una entrada extra), conexiones de todo tipo con gente que vendería el alma para acomodarse con un legislador (yo incluido, en realidad), más alguna que otra prebenda que por ostentar un puesto de esa responsabilidad y honor pueda obtener.