He leido incontables veces, visto en noticieros de la televisión y escuchado por radio que algunos miembros de la policia, federal o de alguna provincia, han estado vinculados directamente con el delito, ya sea formando parte o apañando la actuación de una banda.
Las mismas policias realizan cada tanto purgas en sus fuerzas para eliminar los elementos corruptos que revistan en sus lineas. Y cuando esto ocurre, no son dos o tres policias, a veces llegan a cientos.
He visto con mis propios ojos en rutas de la provincia de Santa Fe, en algún control policial, como un policia parado en la ruta ante la llegada de un camión, extiende la mano como para estrechar la del camionero y luego se la mete en el bolsillo. No hay que ser demasiado perspicaz para darse cuenta de que es lo que realmente pasó.
Amigos mios me han comentado que en algunas localidades de la zona, los permanentes controles policiales son solo para sacar alguna moneda a los ocacionales viajeros. Pero esos mismos amigos, con relación a la gendarmería me han dicho “A esos, ni se te ocurra ofrecerles dinero”. Y rarisima vez en los medios de comunicación se ve que algún miembro de esta fuerza esté involucrado en algún ilícito.
También se usa a esta fuerza, la gendarmería, para distintos peritajes forenses, es decir que tienen el personal, el instrumental y la idoneidad necesaria como para realizarlos. Y no se pone en duda los resultados de dichos peritajes.
Los miembros de todas estas fuerzas son parte de la misma sociedad en la que nosotros estamos inmersos. Viven al lado, en frente o en la otra cuadra. Los encontramos en el almacen, el super, en el bar y en el cine. Hasta a veces los tenemos entre nuestros amigos o conocidos. Entonces, ¿porque los que son corruptos eligen las fuerzas policiales y los no corruptos eligen la gendarmeria? No tengo la respuesta. Lo que no quisiera llegar a pensar es que los gendarmes son todos extranjeros.